domingo, 12 de abril de 2015

Perdidos en nosotros


"En realidad es necesario viajar hasta el otro lado del mundo, donde no se habla nuestro idioma y donde no entendemos nada para encontrarnos con nosotros mismos y sentirnos conectados con alguien más."

Esta es sólo una de las miles de interrogantes que abordaron a mi cabeza a raiz de mirar esta maravillosa película."

Hoy quiero hablarles de una película que me gusta mucho y de la cual ya tenía bastante tiempo queriendo compartir con ustedes, pero como ya tenía algunas entradas "programadas" para las semanas pasadas y las perdí junto con algunos textos que tenía en una memoria que se fue por la calle buscando mejores manos y me dejaron en blanco (cosa que no volveré a hacer, el escribir entradas con antelación y sin respaldo ya sea en mi computadora personal o con lápiz y papel en alguna libreta vieja para publicar después y como consecuencia no hablar sobre alguna película o algún tema del cual me nazca escribir en determinado momento). La película es Perdidos en Tokio. (Lost in Traslation, 2003) y es que hace unas semanas volví a verla a raíz de una entrada del blog Cuando el Arte ataque donde hablaban del grande Bill "jodido" Murray y me hizo recordar a partir de que película lo consideré dentro de los grandes, y fue por medio de esta. Esta película es una de esas tantas películas que hay, que si bien no puedes considerar dentro de tu lista de películas favoritas definitiva de todos los tiempos, si se puede llegar a sentir por ella un gran amor. (algo así como lo qe te puede llegar a pasar por "Eterno Resplandor de una Mente Sin Recuerdos" de Michel Gondry) Además cabe señalar que esta película consagra y hace entrar a las grandes ligas como directora a la en aquel entonces más pequeña Sofia Coppola (la cual también escribe el guión basandose en un amorío que tuvo el aquel entonces también muy joven cineasta Spike Jonze, el que en aquel entonces era su esposo y esto llevó a la separación, historia que le valió su primer y único Oscar hasta el momento) hija del gran director Francis Ford Coppola, quien la hace debutar a muy temprana edad -cuando aún era una bebé- en El Padrino Parte I, y años más tarde aparece en El Padrino Parte III pero ahora como hija de Michael Corleone (Al Pacino) y nos regala una de esas escenas en la cinematografía difícil de olvidar junto con Al. (En realidad son dos las escenas que nos regalan, una es el baile, la otra es la muerte de una hija y la agonía de un padre)


"Perdidos en Tokio" lleva como trama la vida de un par de estadounidense, Charlotte y Bob, la primera (interpretada por una jovencita y encantadora Scarlett Johansson) una joven veinteañera que acompaña a su esposo fotógrafo y que suele pasar la mayor parte de su tiempo a solas recorriendo todo Tokio tratando de encontrar algo con que conectarse. Bob llega ahí por su trabajo como actor y tiene que promocionar un Whisky japonés ("Tenga un momento Santory" es una de las grandes frases y escenas de la película) Entonces una noche en el bar del hotel, ambos siendo victimas de un terrible insomnio (cosa que compartimos en común los que sentimos y sabemos que aun nos falta algo en esta vida) se conocen y empiezan una relación de amistad con fecha de caducidad. (algo muy similar a lo que pasa con "Speechless") Es entonces que con la ausencia de su esposo, Charlotte empieza a salir con Bob que sufre de una crisis de los cuarenta y la relación con su esposa no empieza a hacer la mejor. Entonces entre carreras, pláticas y desvelos compartidos la relación entre los dos se ha haciendo muy dependiente y a la vez no, necesitan la compañía del otro para ser quien en verdad son y no lo que involucra la reclusión casi involuntaria del ser al estar en un entorno que sabes y reconoces como no tuyo.


Y es que si la película algo nos muestra es esa reclusión y ese aislamiento al que todos en su determinado momento nos sometemos (creo que es más evidente ahora que en aquellos años, o quizá sea igual -al final de cuentas uno siempre busca la soledad como busca la compañía, "nos gusta el frío, pero nos abrigamos en el calor"-) pero, ¿qué pasa cuando ese aislamiento nosotros no lo controlamos? ¿Qué tal si la barrera a más allá de lo cultural o lo verbal? Y es que siempre hay formas de comunicación cuando lo que se quiere decir en verdad es importante y valioso (De algo muy parecido les hable y compartí en la nota de la película Her) pero cuando no nos podemos comunicar con alguien más, y de repente llega alguien y nos saca de ese canal de incomunicación y entre más sea el contacto, más podemos creer que es algo más especial de lo que quizá en este caso era.


Y la verdad esa es mi pesimista versión de esta película (diría Woody Allen) o por lo menos de la situación, porque la verdad la película lo narra muy bien este suceso y este evento cuando Charlotte va entre las maquinas de juegos, y al mismo momento que ve a los jugadores tan absorbidos en un mundo de mentira y fantasioso, ella se siente igual al no poder comunicarse con nadie. Pero cuando conoce a Bob y se conocen, en vez de llenar el vacío de su transición con sexo o sólo una aventura más como cualquiera, en verdad se conectan, y crean un lazo indestructible, ese lazo que todos deberíamos de crear con nosotros mismos antes de querer estar con alguien en verdad.


P.D. debo de mencionar y hacerlo honoríficamente la manera en que comienza Sofia Coppola (Respect) este film tomando el hermosísimo trasero de Scarlett.




3 comentarios:

  1. debo confesar que cuando la vi hace mucho no me gustó mucho... y aún no estaba enamorado de Bill ja.... pero que siempre pensé en volver a verla para darle otra chance.... a veces es uno el que no está receptivo....

    gracias por nombrarme! y me gustó haberte inspirado a hacer una entrada con una reflexión sobre el gran Bill... abrazo...

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  2. Me pasó lo mismo, al igual que con Magnolia (ya te dí la primicia de la siguiente película que platicaré en el blog) la primera vez que la vi como que no terminó de convencerme, pero algo me decía que tenía que volver a verla (y no era precisamente la bien formada y juvenil Scarlett) y la verdad es que se a convertido en una película que adoro, y cuando leí tu entrada tuve que volver a verla y por consiguiente escribir al respecto de ella. Un saludo.

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    1. con Magnolia no tuve inconvenientes, una de las mejores películas que ví sen mi vida... será solemne o pretenciosa incluso, pero encantadora y con personajes tan bien definidos y actuados que da placer verla...

      incluso recuerdo que hasta Tom Cruise y ese mini homenaje a Kubrick me emocionaron.... espero esa entrada ya!

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